UN VIERNES EN EL CINE

Como todos los viernes, quedamos en la rotonda de la barqueta en Sevilla, ese puente que se hizo para unir a la antigua Sevilla, la de siempre, con el novedoso mundo que, para bien o para mal, cambió Sevilla para los siglos de los siglos.

Vamos en unos pocos coches, se charla de política y de acontecimientos del día a día, no somos gente especial pero ese día había algo especial; íbamos al cine.

Íbamos para ver una película del Festival de Cine Europeo de Sevilla, la sala casi llena, un salón de actos de los 70; techos altos, paredes que piden en silencio una manita de pintura, los asientos se disponen en dos grupos divididos por un pasillo central y sillas de plástico naranjas que honradamente permiten al espectador estar a gusto sentado pero no el lujo de descansar la espalda.

Como en todas las películas uno se encuentra con gente, aprovechas que  las luces todavía encendidas te dan espacio para charlar un rato. Charlas intrascendentes, charlas animadas sobre del cambio de destino en el trabajo, de curiosidades y de algún otro chascarrillo político que, como todos buenos habitantes de estas tierras latinas siempre se escapa. A golpe de jornada (como ocurre en los bares), las conversaciones van aumentando en intensidad emocional. No nos importa quejarnos de las flores del jardinero o del ruido del camión de la basura a otro parroquiano que toma café contigo los domingos. Entiendes que la conversación no te va a hacer ningún daño y le das algo de tu intimidad a esa persona por un poco de alivio, también le escuchas y te das cuenta que los dolores de cabeza no son patrimonio de unos pocos, que la vida la rodean circunstancias, y estas pueden llevarte a tomar decisiones que en un principio oportunas, pueden acarrearte problemas.

Como en todo estreno que se precie vino el director; un tipo campechano, estatura media, gorra mal ajustada a la cabeza, despeinado y con gafas que no ahora, sino nunca han estado a la moda, un tipo de esos que no se ajustan a la norma y no da la impresión que esté orgulloso de mantenerse independiente, lo es tanto que directamente le da igual.

Siempre pasa lo no debe pasar, las cosas del directo; que si la película no suena, que si la luz del pasillo se refleja en la pantalla, circunstancias normales que trivializan las iniciativas más ambiciosas y le dan ese aire tan genuino y mundano. Película ambiciosa, con mensaje, reflexión de la situación económica actual con el arte flamenco como eje vertebrador, se captaba, pero costaba. Bella factura de algunos planos.

Empieza la película, está el que abre su lata de refresco, el que charla con el amigo porque hace semanas que no se ven y lo hacen dentro del cine, el que le interesa más la película y también al que le interesa menos, incluso momentos en los que alguno (con más o menos compás) se arranca a tocar palmas. Nada que no pase en las mejores salas.

Termina la película, como toca el director (el de la gorra) y la productora charlan un rato con los espectadores, ya he comentado que costaba coger el tranquillo a la película y  la primera pregunta fue acerca de la filosofía del film, la segunda si estaba especialmente politizado y la pregunta de marras que acompaña como una sombra a los directores en las presentaciones: cuánto ha costado la película.

Nos vamos del  cine no sin antes despedirnos de la gente que se quedaba un rato mas allí, que si nos vemos  la semana que viene, que qué es lo que vamos a organizar, preguntas cómodas de los que,  por razones que no vienen al caso, saben que  tienen una cita todos los viernes para charlar un rato o  ver una peli.

Volvemos a la barqueta, volvemos a la vida real. Nos despedimos con la sensación que hay películas que enseñan mucho más que cine, compañías que aportan más que su propia compañía y que los puentes, reales o no, llevan a cambiar sociedades, a las de siempre, para los siglos de los siglos.

Por cierto, el cine estaba en el Centro Penitenciario Sevilla 1 y el nombre de  la película es “No, un cuento flamenco”.

 

Victor – voluntario de solidarios – aula de cultura.

 

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