Todas las entradas por Aula de cultura - Solidarios para el desarrollo.

Organizamos encuentros culturales cada viernes en compañía de personas que aportan sus conocimientos y experiencias.

Christian, un preso de Sevilla 1 con la capacidad de “ex-presarse”

“Buenas a todos, esta vez quería ser yo quien os contase de primera mano cómo es el Aula de Cultura y cómo hemos pasado este gran día.

Hoy ha sido algo mágico, hemos contado con la presencia de una de esas personas que te atrapa con su energía y sobre todo de las que son capaces de encender, con su propio fuego, las llamas de las sonrisas apagadas.
Hablo de Laura Rojas Marcos quien, al igual que toda su familia, lleva en la sangre la capacidad de ayudar a los demás y que, además, lo hace con gran pasión.
Vino a hablarnos sobre inteligencia emocional, cómo gestionamos las emociones y cómo funcionamos.
Fuimos cerca de 40 personas y, en cuanto comenzó la charla, todos nos entregamos a ella.
Empezó hablándonos de los diferentes tipos de inteligencia, las distintas emociones, la manera en la que nuestro cerebro procesa la información, también nos habló de la memoria (etc.)
Lo interesante fue que comenzaron a levantarse manos con decenas de preguntas. Había tantas ganas de aprender que se convirtió en un coloquio donde surgían cuestiones cada vez más interesantes y experiencias personales que Laura usaba para seguir compartiendo con nosotros su conocimiento.
Todo ello hizo que la invitada nos mostrara cómo todos nosotros podemos, en cierta medida, usar las herramientas a nuestro alcance para ELEGIR qué hacer con el tiempo en prisión. Mediante pequeños actos de libertad (algo que nadie nos puede quitar) como los estudios, la creatividad, el deporte o los objetivos que nos marcamos, podemos restablecer o fortalecer nuestra dignidad e integridad.
Las dos horas nos parecieron un suspiro y le regalamos el aplauso que se merecía por hacernos pasar un día inolvidable.
Estoy convencido de que esta semana, entre nosotros, conversaremos sobre esa ventana hacia uno mismo que Laura Rojas Marcos vino a abrirnos y cuya brisa fresca aún se percibe por aquí.
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Cristina, Laura (invitada), Xandra, Pilar, Francisco y Marisa (voluntarios de Solidarios Sevilla)
Así que doy las gracias a Solidarios para el Desarrollo de parte de mis compañeros por traer cada semana a personas de ACERO INOLVIDABLE.

Un abrazo a todos.”

Christian, un preso de Sevilla 1 con la capacidad de “ex-presarse”.

Cristina Pérez de Villar, 24/2/2017

“Sólo se volverá clara tu visión cuando puedas mirar en tu propio corazón, porque quien mira hacia fuera sueña y quien mira hacia dentro, despierta…”   Carl G. Jung

Fue también dicho psicoanalista suizo-alemán, quien desarrolló una de las teorías más completas y complejas en referencia al inconsciente. Carl G. Jung decía que los símbolos o arquetipos de las distintas culturas son la totalidad de la herencia espiritual de la humanidad, reunidos dentro de lo que él llamó “el inconsciente colectivo”. En el estudio de dichos símbolos, descubre que el Mandala es una poderosa herramienta para el crecimiento y la transformación y un símbolo de integridad.

…y el viernes pasado, 24 de Febrero de 2017, el aula de cultura giró en torno a ellos…

Como invitada, Cristina Pérez de Villar, vinculada al arte como pintora y arteterapeuta, artista y muy humana de condición, con la que he tenido el gusto de coincidir en varias ocasiones y la oportunidad de asistir a sus talleres, que siempre invitan a la “conexión”.

La sesión inició con un círculo que todos los asistentes formamos a sugerencia de Cristina. Cogidos de las manos, alguno que otro algo reacio a ello, quizás preguntándose cuál era el sentido de aquello o quizás simplemente avergonzado, como nos suele ocurrir a much@s cuando nos invitan a mostrar cierta sensibilidad, haciéndonos sentir con ello más vulnerables de lo normal. No obstante, colaborativos, todos. A continuación, cerramos los ojos y nos centramos en nuestra respiración. Siguiendo las indicaciones de Cristina, íbamos observando cómo percibíamos nuestro cuerpo, en qué estábamos pensando, qué estábamos sintiendo, sin ánimo de juzgar. Por último, antes de romper el círculo, resumíamos con una palabra cómo nos sentíamos en ese momento. Me sorprendió que una gran mayoría afirmara que relajados y me pregunté qué habría podido ocurrir si hubiésemos dispuesto de más tiempo, para haber extendido la sesión y cada una de sus prácticas todo lo que merecía.

Muy brevemente, Cristina explicó la actividad y repartió los materiales, para que pudiésemos ponernos manos a la obra lo antes posible. Y así lo hicimos. Hay que decir que Cristina suele acompañar sus actividades con música que favorece la relajación, la conexión con uno mismo y con todo cuanto nos rodea, y que ello no fue posible porque ésta vez no contamos con ningún aparato donde reproducirla. No obstante y aunque fuera difícil concentrarse por los ruidos del patio, los chicos participaron de la actividad igualmente, sobre todo al final, cuando se les dio la oportunidad de mostrar qué habían creado, qué nombre habían dado a su dibujo y sobre todo, qué les hacía sentir. Las puestas en común son siempre interesantes, pero considerando la situación en la que están, yo, personalmente, valoro muchísimo su implicación y no dejo de emocionarme con cada uno de sus testimonios, muy especialmente con aquellos que abogan por el respeto a uno mismo y a cuántos nos rodean; por el respeto a las libertades de cualquier ser humano, esas de las que ningún barrote ni muro, por muy alto que sea, puede privarnos; y por la decisión de querer superarse cada día y todo el amor a uno mismo que ello implica.

Resumiendo, lo que Cristina pretendía era que pudiésemos conectarnos con nuestra respiración, con el presente y las sensaciones de nuestro cuerpo, las emociones y los pensamientos de nuestra mente racional, y colocarnos delante de la experiencia creativa en una actitud de no juicio. Y parte de las aportaciones que se hicieron, de hecho, demostraron que algunos habían sido capaces de ser conscientes de los bloqueos que habían sentido con respecto a las actividades propuestas, así como también de olvidarse por un momento de donde estaban. Muchos (vinculados al arte) coincidieron al asegurar como la actividad artística nos conecta con lo más esencial de cada persona, lugar donde cada uno encuentra su equilibrio y bienestar y que el arte era para ellos, cuanto menos, una necesidad.

Terminada la sesión, volvimos a crear el círculo y a cerrarlo con palabras como “libre”, “paz”, “feliz” y otras no tan alegres, pero igual de necesarias a la hora de expresar aquello que estamos sintiendo.

 

Agradecer a Cristina Pérez de Villar su colaboración y todo su saber puesto a nuestra disposición, a los chicos, que nos abran su espacio y su corazón y el cuidado y amor puestos en decorar el aula y colaborar en la preparación de la sesión,  y a los compañer@s voluntari@s el placer de compartir con ellos la experiencia. GRACIAS.

 

Cristina Neva, voluntaria del “Aula de Cultura” de Sevilla 1

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Virtudes Gonzalez, 3/3/2017

Otra semana de liberación, otra semana en la que dejamos el continuo agobio de las clases, los horarios, la prisa y nos centramos en nosotros.

Virtu, nuestra invitada de hoy, que estudió psicología y que hoy en día se dedica a temas relacionados con las personas sin hogar, nos hizo encontrarnos. Para ello, realizamos una búsqueda a través del movimiento y la diversión con expresión corporal tanto individual como en grupos. Reímos,  bromeamos, nos tiramos al suelo (literal), porque nos daba igual nuestros complejos, nuestros prejuicios y nuestros problemas. Porque conseguimos, por un instante, volver a ese niño que llevamos dentro.

Muchas conclusiones positivas, quizás la mejor sea ver la cara de los participantes. Me quedo con el agradecimiento de ellos y con una de las figuras que representamos: ayuda, unión y fortaleza, porque la unión, hace la fuerza.

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Kiko Rodríguez, voluntario del “Aula de Cultura” de Sevilla 1

A Pulso – Radio Andalucia Información

Los martes a las 19:30

“A Pulso”  es el único programa de la radio española dirigido a la población penitenciaria y pretende ser un punto de encuentro entre reclusos, familiares, profesionales del derecho, funcionarios y sociedad civil. Se tratará de una reflexión sobre la libertad y sus límites, sobre todos los debates abiertos en torno al modelo de prisión, pero también pretende constituir un reflejo de que, intramuros, sigue existiendo la vida y la firme esperanza de recobrar la libertad.

Los testimonios personales, la música, la cultura carcelaria, son protagonistas de “A pulso”, que cuenta con un contestador automático para todos aquellos que deseen grabar su mensaje.

OMEGA

Este último viernes 10 de febrero nuestros invitados y compañeros de encuentro al Centro Penitenciario Sevilla uno, fueron los creadores de la película “Omega”: Gervasio Iglesias, José Sánchez Montes, Mercedes Canteros, Abel Fernández y Antonio Arias. Película cuya excelencia ya quedó reflejada al ser una de las cuatro nominadas a la mejor película documental en la entrega de los premios Goya 2017 en su XXXI edición.

“Omega” en sus casi noventa minutos de proyección nos hizo disfrutar de una manera entrañable del proceso de gestación de un álbum de análogo nombre, en donde con absoluta fidelidad transmitía ese común denominador de la auto exigencia y la conciencia de la propia profesionalidad de unos artistas en su tarea creativa. Además de esa dignidad demostrada igualmente al servicio del cante y de una música rock en su excelente adaptación al reto que se le proponía. Una obra sublime que nació de la personal versión que Enrique Morente, con toda su esencia de la jondura flamenca,  hizo de “Poeta en Nueva York” de Federico García Lorca con partituras de Leonard Cohen. Un proyecto inusual para la ortodoxia del flamenco, anárquico y sorprendente que fue instrumentalizado con esa tensión eléctrica del rock que en aquellos años 90 hacía el grupo andaluz Lagartija Nick. Tampoco faltó el apoyo de la familia Morente que siempre estuvieron al lado del artista, incluso en los peores momentos, para que la gira junto al grupo con el disco Omega fuera un éxito en el lejano ya 1997.

Igual que en aquellos años entusiasmó  el trabajo a todos los aficionados a la buena música en España, éste documental es una continuación de aquella obra magistral, inmortalizando en imágenes una gesta que sirvió de empuje a otras fusiones del flamenco con nuevas corrientes artísticas.

A continuación se abrió una amigable tertulia entre protagonistas y asistentes en donde no faltaron anécdotas, y sobretodo vivencias del propio Antonio Arias, abanderado del grupo Lagartija Nick, testigo directo de un trabajo que al final quedó reconocido merecidamente, en el pasado por el púbico en general, y en la actualidad por tal documento gráfico gracias al trabajo bien dirigido por Gervasio Iglesias y José Antonio Sánchez Montes.

Aunque el Goya a la mejor película documental esta vez se lo llevó “Frágil equilibrio” en el Marriott Auditorium hotel, en Madrid. Seguro, y así lo reconocieron,  que no fue menos gratificante para los propios protagonistas de la noche el recibir un reconocido Goya en una vetusta sala de actos de una cárcel cualquiera, en este caso la del Centro penitenciario Sevilla uno.

No sabría decir exactamente qué es lo que enferma, lo que encierra, o lo que parece que entierran estos barrotes y muros, pero si sé que en tardes como esta los reclusos que tuvieron la suerte de asistir, sintieron el aire de libertad de igual manera que si estuvieran del otro lado de las rejas.

Satisfaciendo dictámenes impuestos para rematar esta crónica, únicamente me queda decir, que perímetros carcelarios como éste, hacen ver que ser fuerte es ser dócil, ser fuerte aquí es claudicar,  es disolverse, derretirse como la nieve caída en mal lugar.

Francisco Carmona – voluntario Aula cultura

“Solidarios para el desarrollo”.