Archivo de la categoría: EL AULA DE CULTURA

Crónica Ciclo Poesía: Mar Domínguez “Y perdona el atrevimiento, sólo jugaba a poesía…”

 

Ayer, la poesía vino a vernos.

Con forma de mujer, alma que es de nácar y ojos de pantera.

Vino desnuda, toda ella.

 

Versó sobre su lado más triste,

su cara oculta, aquella que no se quiere nombrar,

por miedo, así, a darle vida…

 

Las palabras, más que los silencios, fueron sus armas

para herir donde más duele,

para curar lo que más tarda en sanar.

 

Vino toda reinventada,

Con look de “ahora me toca a mí”

Perfume, de valentía…

 

Mostró su lado más humano,

Más honesto y animal

Más travieso y visceral, más liberado.

 

Se fue sin dejar indiferente.

Corazones que resuenan con su pena

la saludan con amor.

 

Gracias Mar, por tu humildad, tu valentía y tu envidiable talento.

(Y perdona el atrevimiento, sólo jugaba a poesía…)

Presentación del libro de poesía Derecho de Admisión, de Mar Domínguez, en el Aula de Cultura de Sevilla 1

|Viernes 7 de Abril de 2017|Cristina Neva (Voluntaria de Solidarios Sevilla)|

Jose Antonio Delgado, 31/3/2017.

Esta semana vino a acompañarnos Jose Antonio Delgado. Cantautor gaditano que dedica su vida a la música y al trabajo social, sus dos pasiones.

Comenzó con sus canciones, desconocidas para la mayoría, pero con una letra que no necesitaba presentación, ya que transmitió desde el principio.  Con Faro nos contó la historia de dos personas que se conocen “casi de casualidad” y nos recordó a esas personas que conocemos y nos hacen ver la vida de otra forma, encuentro esporádicos que se vuelven importantes. Luego continuó con Mi Ejército de Gigantes, “aquellos que se empeñan en vivir como humanos”, para todas y cada una de las personas que cada día ayudan de una forma u otra a sus compañeros.  También nos cantó Nanas para León, canción dedicada a su hijo y que nos hizo recordar a nuestros familiares. Finalmente, Podría, en la que nos muestra el camino que el seguiría si estuviese en el lugar de su padre, sin duda, muy recomendable.

Una vez finalizado con su repertorio, el público que ya tenía toda su atención, empezó a preguntar sobres sus influencias, Silvio Rodriguez, su Final de este viaje y Unicornio, Sabina y 19 dias y 500 noches y sobretodo, Joan Manuel Serrat y Lucía, del que dice que es quien más admira y del que más ha aprendido.

Y todo siguió evolucionando, ya que la música lo permitía, entonces llegaron los internos y sacaron las voces que llevan dentro. Acompañados por nuestro invitado pasaron al flamenco con Ramito de violetas de Manzanita,  Manolo garcía y Nunca el tiempo es perdido, hasta llegar a Triana y su niña, con Tu frialdad y Abre la puerta que hizo que se creara una atmósfera única y que todos las preocupaciones desaparecieran por un tiempo.

Sin duda un artista de los pies a la cabeza que llegó mucho al grupo y que consiguió que nos encontráramos con nosotros mismos gracias a la música, muchas gracias Jose Antonio Delgado y a Solidarios por hacerme disfrutar una semana más.

«La música es sinónimo de libertad, de tocar lo que quieras y como quieras, siempre que sea bueno y tenga pasión, que la música sea el alimento del amor»

Kurt Cobain.

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Kiko Rodríguez, voluntario del “aula cultural” de Sevilla 1.

Ciclo Agricultura Ecológica, 10/3/2017 17/3/2017, 24/3/2017.

¿Qué es la agricultura ecológica?

Eso mismo me preguntaba hace escasas 3 semanas. Hoy, gracias al buen trabajo realizado por los participantes del curso tengo algo de idea sobre el tema.
La agricultura ecológica si la queremos definir, se podría decir que es aquella que se realiza de forma totalmente natural, aquella que no incluye procesos químicos de ningún tipo, ni para abonos, ni para combatir plagas.
Pero realizando este curso me he dado cuenta que la agricultura ecológica es mucho más que eso.
Agricultura ecológica es Jordi Macías, que ha sido protagonista en las 3 sesiones y que no ha parado de enseñarnos desde el primer momento del primer día. Pieza fundamental en el desarrollo de la actividad y al que estamos muy agradecidos, por sus palabras volverá pronto, esperemos.
Agricultura ecológica son todos los hortelanos que presenciamos el primer día, con sus costumbres, su forma de tratar el campo, sus anécdotas y su forma de expresarla.  Al igual que Nati Becerra que nos fue de gran ayuda para complementar las enseñanzas de los hortelanos.
Es también Marta Ribera, Sergio y sus amigos, que emprendieron una aventura en una casa rural abandonada. Dicha aventura consistió en conseguir sacarla adelante con mucho trabajo e ingenio hasta llegar a conseguir ser autosuficientes. Produciendo todo tipo de productos: queso, miel, huevos, hortalizas.. Esto nos puso de manifiesto la verdadera alternativa que supone esta práctica para cambiar la visión actual que tenemos del mundo rural.
Sin duda, agricultura ecológica es la Familia Renato, es su padre, Fernando, madrileño de nacimiento pero que le cogió gusto al sur y se quedó. Y menos mal, porque gracias a él y a su hijo Renato muchas personas han podido disfrutar de su huerta y sus enseñanzas, ya que ambos se han dedicado a impartir clases sobre este tipo de prácticas. Sin ir más lejos, el mismo Jordi. Es digno de destacar que tanto la familia Renato como Jordi, disponen de un programa “el huerto de Renato” en la televisión extremeña, en la que exponen sus técnicas y curiosidades.
Finalmente, agricultura ecológica son cada uno de los participantes, son sus inquietudes y sus ganas por aprender. Es una forma sana y gratificante de afrontar la vida, es el sembrar cada día, para obtener tarde o temprano nuestros frutos. Por muy malas cosechas, muchos temporales que vengan, quien siembra, y quien trabaja, acaba recogiéndolos.

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Kiko Rodriguez, voluntario del “Aula de Cultura” de Sevilla 1.

Christian, un preso de Sevilla 1 con la capacidad de “ex-presarse”

“Buenas a todos, esta vez quería ser yo quien os contase de primera mano cómo es el Aula de Cultura y cómo hemos pasado este gran día.

Hoy ha sido algo mágico, hemos contado con la presencia de una de esas personas que te atrapa con su energía y sobre todo de las que son capaces de encender, con su propio fuego, las llamas de las sonrisas apagadas.
Hablo de Laura Rojas Marcos quien, al igual que toda su familia, lleva en la sangre la capacidad de ayudar a los demás y que, además, lo hace con gran pasión.
Vino a hablarnos sobre inteligencia emocional, cómo gestionamos las emociones y cómo funcionamos.
Fuimos cerca de 40 personas y, en cuanto comenzó la charla, todos nos entregamos a ella.
Empezó hablándonos de los diferentes tipos de inteligencia, las distintas emociones, la manera en la que nuestro cerebro procesa la información, también nos habló de la memoria (etc.)
Lo interesante fue que comenzaron a levantarse manos con decenas de preguntas. Había tantas ganas de aprender que se convirtió en un coloquio donde surgían cuestiones cada vez más interesantes y experiencias personales que Laura usaba para seguir compartiendo con nosotros su conocimiento.
Todo ello hizo que la invitada nos mostrara cómo todos nosotros podemos, en cierta medida, usar las herramientas a nuestro alcance para ELEGIR qué hacer con el tiempo en prisión. Mediante pequeños actos de libertad (algo que nadie nos puede quitar) como los estudios, la creatividad, el deporte o los objetivos que nos marcamos, podemos restablecer o fortalecer nuestra dignidad e integridad.
Las dos horas nos parecieron un suspiro y le regalamos el aplauso que se merecía por hacernos pasar un día inolvidable.
Estoy convencido de que esta semana, entre nosotros, conversaremos sobre esa ventana hacia uno mismo que Laura Rojas Marcos vino a abrirnos y cuya brisa fresca aún se percibe por aquí.
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Cristina, Laura (invitada), Xandra, Pilar, Francisco y Marisa (voluntarios de Solidarios Sevilla)
Así que doy las gracias a Solidarios para el Desarrollo de parte de mis compañeros por traer cada semana a personas de ACERO INOLVIDABLE.

Un abrazo a todos.”

Christian, un preso de Sevilla 1 con la capacidad de “ex-presarse”.

Cristina Pérez de Villar, 24/2/2017

“Sólo se volverá clara tu visión cuando puedas mirar en tu propio corazón, porque quien mira hacia fuera sueña y quien mira hacia dentro, despierta…”   Carl G. Jung

Fue también dicho psicoanalista suizo-alemán, quien desarrolló una de las teorías más completas y complejas en referencia al inconsciente. Carl G. Jung decía que los símbolos o arquetipos de las distintas culturas son la totalidad de la herencia espiritual de la humanidad, reunidos dentro de lo que él llamó “el inconsciente colectivo”. En el estudio de dichos símbolos, descubre que el Mandala es una poderosa herramienta para el crecimiento y la transformación y un símbolo de integridad.

…y el viernes pasado, 24 de Febrero de 2017, el aula de cultura giró en torno a ellos…

Como invitada, Cristina Pérez de Villar, vinculada al arte como pintora y arteterapeuta, artista y muy humana de condición, con la que he tenido el gusto de coincidir en varias ocasiones y la oportunidad de asistir a sus talleres, que siempre invitan a la “conexión”.

La sesión inició con un círculo que todos los asistentes formamos a sugerencia de Cristina. Cogidos de las manos, alguno que otro algo reacio a ello, quizás preguntándose cuál era el sentido de aquello o quizás simplemente avergonzado, como nos suele ocurrir a much@s cuando nos invitan a mostrar cierta sensibilidad, haciéndonos sentir con ello más vulnerables de lo normal. No obstante, colaborativos, todos. A continuación, cerramos los ojos y nos centramos en nuestra respiración. Siguiendo las indicaciones de Cristina, íbamos observando cómo percibíamos nuestro cuerpo, en qué estábamos pensando, qué estábamos sintiendo, sin ánimo de juzgar. Por último, antes de romper el círculo, resumíamos con una palabra cómo nos sentíamos en ese momento. Me sorprendió que una gran mayoría afirmara que relajados y me pregunté qué habría podido ocurrir si hubiésemos dispuesto de más tiempo, para haber extendido la sesión y cada una de sus prácticas todo lo que merecía.

Muy brevemente, Cristina explicó la actividad y repartió los materiales, para que pudiésemos ponernos manos a la obra lo antes posible. Y así lo hicimos. Hay que decir que Cristina suele acompañar sus actividades con música que favorece la relajación, la conexión con uno mismo y con todo cuanto nos rodea, y que ello no fue posible porque ésta vez no contamos con ningún aparato donde reproducirla. No obstante y aunque fuera difícil concentrarse por los ruidos del patio, los chicos participaron de la actividad igualmente, sobre todo al final, cuando se les dio la oportunidad de mostrar qué habían creado, qué nombre habían dado a su dibujo y sobre todo, qué les hacía sentir. Las puestas en común son siempre interesantes, pero considerando la situación en la que están, yo, personalmente, valoro muchísimo su implicación y no dejo de emocionarme con cada uno de sus testimonios, muy especialmente con aquellos que abogan por el respeto a uno mismo y a cuántos nos rodean; por el respeto a las libertades de cualquier ser humano, esas de las que ningún barrote ni muro, por muy alto que sea, puede privarnos; y por la decisión de querer superarse cada día y todo el amor a uno mismo que ello implica.

Resumiendo, lo que Cristina pretendía era que pudiésemos conectarnos con nuestra respiración, con el presente y las sensaciones de nuestro cuerpo, las emociones y los pensamientos de nuestra mente racional, y colocarnos delante de la experiencia creativa en una actitud de no juicio. Y parte de las aportaciones que se hicieron, de hecho, demostraron que algunos habían sido capaces de ser conscientes de los bloqueos que habían sentido con respecto a las actividades propuestas, así como también de olvidarse por un momento de donde estaban. Muchos (vinculados al arte) coincidieron al asegurar como la actividad artística nos conecta con lo más esencial de cada persona, lugar donde cada uno encuentra su equilibrio y bienestar y que el arte era para ellos, cuanto menos, una necesidad.

Terminada la sesión, volvimos a crear el círculo y a cerrarlo con palabras como “libre”, “paz”, “feliz” y otras no tan alegres, pero igual de necesarias a la hora de expresar aquello que estamos sintiendo.

 

Agradecer a Cristina Pérez de Villar su colaboración y todo su saber puesto a nuestra disposición, a los chicos, que nos abran su espacio y su corazón y el cuidado y amor puestos en decorar el aula y colaborar en la preparación de la sesión,  y a los compañer@s voluntari@s el placer de compartir con ellos la experiencia. GRACIAS.

 

Cristina Neva, voluntaria del “Aula de Cultura” de Sevilla 1

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