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Emilio Yanes Bustamante – docente e investigador.

Dicen que el arquitecto es una mezcla de científico, artista, ingeniero, sociólogo y político, pues en el caso que nos ocupa este cruce de conocimientos se cumple.

Es Emilio Yanes Bustamante, arquitecto e investigador, profesor de la universidad de Sevilla, quien vino en la tarde de un lluvioso pasado viernes quince para hablarnos de La Casa de los Siete Patios emblema de la arquitectura civil de Quito. Sin más dilación y como en el tango de Gardel, a media luz, crepúsculo interior en el aula que nos acogía, el profesor Yanes nos introdujo con su pausada y apagada voz en ese relato que supuso su periplo en dicha ciudad a principios de la década de los años noventa, consecuencia de su participación en la dirección de rehabilitación patrocinada para tal edificio por la Junta de Andalucía dentro de un programa de cooperación con el Municipio de dicha capital ecuatoriana.

No resultó  fácil, nos contaba,  por la altitud de la localidad e idiosincrasia de sus gentes, esa integración ambiental necesaria cuando hay que coger maletas para residir por una determinada temporada de trabajo en un país tan lejano como exótico.

Acompañado de gráfica documentación nos fue desgranando, laser en mano, explicaciones algo técnicas pero a la vez sencillas y siempre atrayentes por aquello de adentrarnos en un mundo éste de la arquitectura en donde la aritmética y la creatividad predomina sobre todo lo demás. Fue su trabajo un compromiso  por recuperar viviendas sociales para familias modestas en donde era prioritario alojar la treintena de familias que ya albergaban sus ruinosas paredes.

En aquellos años se convirtió en la primera actuación pública de rehabilitación que se ejecutaba en Ecuador para vivienda social. El inmueble resulta hoy un conglomerado de estancias aglutinadas en torno a seis patios abiertos que responden a la forma de ocupación y comunicación típica de los corrales de vecinos, y un séptimo patio de carácter residual. Esta característica es la que conforma actualmente a pesar de las distintas etapas en que fue construido cada patio, un conjunto perfectamente articulado y homogéneo a pesar de la diversidad existente entre ellos.  El trabajo del señor Yanes en esta ocasión reivindicó la arquitectura en el ámbito de la vivienda social respetando sobretodo el primitivo patrimonio edificado, a la vez que respetaba los valores elementales del propio edificio, considerando el patio como elemento comunicante entre las estancias. De esta manera quedó integrada su idea de dar una respuesta equilibrada al mantenimiento de la peculiaridad de cada patio y a la uniformidad del conjunto.  No olvidó como era de natural, por lo sísmico del terreno, reconvertir en armado hormigón los antiguos muros de carga de viejo adobe y ladrillos.

En definitiva desarrolló por las explicaciones que nos detalló un nuevo tipo de vivienda en donde resolvía la complejidad de introducir mayor fraccionamiento de habitaciones y servicios con relación a la estructura original de amplias dependencias independientes.

Emilio Yanes nos dejó con su generosidad de conocimientos ese halo de viejo profesor para disfrute de todos los que les escuchábamos en esta tarde de cultura entre rígidos barrotes. La casa quedó finalmente reestructurada en el año de 1993.

 

Francisco Carmona

(Solidarios para el desarrollo) 15/12/17

 

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Pilar Távora.- Una andaluza comprometida

Hablar del apellido Távora es hablar de dramaturgia y escenografía, de arte andaluz y flamenco. Saga cuyos pilares artísticos quedan fundados por Salvador Távora, sobresaliente andaluz popularmente reconocido por su obra teatral dentro  del mundo del flamenco.

En una cita semanal más con los presos de Sevilla Uno y aprovechando que en estos días se celebra en nuestra ciudad el festival de cine europeo, sin dudarlo traemos como invitada a la directora de cine sevillana Pilar Távora, una mujer nacida en el seno de una familia consagrada al teatro y el flamenco, que ya en su juventud compaginaba estudios de psicología con lo que ella advertía sería su notorio compromiso e implicación con la difusión del arte y la cultura andaluza. Además en su faceta como cineasta es productora y guionista tanto en cine como en teatro y televisión.

Muchos son los motivos a lo largo de su carrera que le han tenido ocupada dentro de ese trabajo social y profesional con nuestra cultura andaluza. Pues es Andalucía una permanente en toda su obra, difundiendo nuestra identidad y mostrando el flamenco en sus múltiples manifestaciones.

Conociendo la realidad social y cultural de Andalucía apoya causas de carácter reivindicativo denunciando cuestiones tales como la violencia de género o la multiculturalidad, desmontando tópicos sobre la desigualdad  en la mujer, la marginación de la etnia gitana o el derecho a elegir la propia opción sexual, analizando y acercando a la sociedad toda su temática desde una perspectiva crítica.

En definitiva una persona cuya obra ha traspasado nuestras fronteras presentando a Andalucía en numerosos festivales nacionales e internacionales en los cuales obtuvo numerosos premios.

Siempre ilustrando con imágenes nos habló de su primer proyecto como largometraje, “Yerma” (1999), drama protagonizado por mujeres de la España profunda  y rodaje con el cual pretendió cerrar el círculo cinematográfico dentro de la celebérrima “Trilogía teatral Lorquiana”, iniciada por Carlos Saura con “Bodas de sangre” (1981) y Mario Camus en “la Casa de Bernarda Alba” (1987). Igualmente nos presentó su tercer largometraje, detrás de “Nana de espinas”(1984), como es “Madre amadísima” (2009), adaptación al cine de la obra teatral del mismo nombre escrita por Santiago Escalante. Historia de Alfredito, un homosexual de 56 años vestidor de vírgenes nacido en pleno franquismo, cuando a los homosexuales se les aplicaba la ley de vagos y maleantes. En ella se relata la vida de este personaje desde su juventud hasta su madurez a través de sus fabulaciones, sufrimientos y desengaños. Con la matización de Pilar señalando que no se trata de una película de homosexuales, sino de un mariquita de pueblo.

Después de su último trabajo terminado y presentado en la fundación Cajasol: “Salvador Távora, la excepción”,  en homenaje a su padre por toda una vida dedicada al teatro independiente, nos refirió un breve adelanto de su actual trabajo, un documental sobre la vida del anarquista sevillano Helios Gómez Rodríguez, pintor y poeta, artista de raza gitana representante de la vanguardia artística de la primera mitad del siglo XX. Un personaje alto desconocido como muchos otros que gracias a Pilar y su cine salen a la luz para enriquecimiento a priori de todos nosotros.

Se cerró la tarde con el agradecimiento de todos los presos, recogido en palabras de William, a un tema el de hoy que despertó en muchos de ellos gran entusiasmo, a tal extremo de proponernos para un futuro más o menos inmediato un taller de cine nuevamente con la invitación de Pilar, que para tal evento ya de antemano se ofreció. En manos de nuestra Marisa queda el reto.

Simultáneamente en los módulos de mixtos nuestros compañeros María y Rai iniciaban un club de lectura con otros presos que demuestran inquietud por la lectura. Suerte para ellos.

Salud y libertad para todos.

Francisco Carmona – voluntariado Solidarios-  17/11/17

NOLASCO y sus cosas pequeñitas. (11/10/17)

Miércoles once, arranca el festival Monkey Week 2017 ante doscientos reclusos del centro penitenciario Sevilla-1. Aunque su música no es muy cercana al estilo del festival quién mejor para comenzar su cartel que el cantautor sevillano Nolasco y su banda, compuesta por tres excepcionales instrumentistas, Pedro Peña guitarra flamenca, Paco Macías guitarra eléctrica y Selu percusión.

Nolasco artista cantautor de trovas flamencas y persona de pequeñas cosas, como bien mismo se define, nos deleito con temas de su último álbum “Fuego en el cielo”  y nada mejor para comenzar impregnando el ambiente de temperatura que su temazo “cielo e infierno”:

…”me estoy muriendo poco a poco y tú no te das cuenta me estoy perdiendo como un loco en noches de tormenta”; lereire lereire… tú eres el cielo… lereire lereire… a veces el infierno…

Encadenó con temas no menos seductivos para el gran público de la tarde, que no se lo pensó dos veces para marcar el compás de cada una de sus coplas a golpes de palmas, canciones que iba desgranando y fluían con su ritmo o compás marcadamente flamenco: -“Cuatro besos”  -“perdido” –“duele tu ausencia” –“un sorbito”- “comunicando”:

Comunicando y comunicando – te quiero mucho y te quiero tanto – que un simple ruido intermitente – me está matando muy lentamente – interferencias en mis emociones – yo no controlo las sensaciones – que a mí me llegan de repente -yo voy nadando contra corriente…

El tiempo como en otras ocasiones se consumía ineludiblemente y a pesar de las ganas de continuar por una y otra parte esta fiesta de todos alcanzó sus postrimerías con el tema estrella “Las cosas pequeñitas”, cuya letra define bien a Nolasco como persona y artista, introduciéndole de manera sobresaliente en el mundo musical.. Y sí, con dicha sintonía y estribillo cumplió sobradamente con el respetable público penitenciario, y así quedó:

“si yo suelo caminá – sobre brasas encendía – si me gusta disfrutá – por la noche y por el día – no es que sea un superman – y es que me gusta la vida – me gusta saboreá – las cosas más pequeñitas – las cosas más pequeñitas –

Agradecer la estimable asistencia de Marisa y del voluntariado de “Solidarios” que en cada encuentro semanal hacen las cosas más entrañables, además de la grata presencia de Isabel Ojeda y Antonio Muñoz, miembros de la delegación de cultura del Ayto. de Sevilla.

 

Francisco Carmona – voluntario en “Solidarios para el Desarrollo”

 

Poetisa de la memoria histórica

Todos nosotros como parte de una generación viva  nos debemos a la obligación de reparar nuestra historia mayormente reciente, sobretodo en  acontecimientos reales que quedan sometidos a arbitrariedades políticas. Hechos, como resultó el tema tratado en la tarde del viernes,  de personas enterradas y abandonadas anónimamente que quedaron en el olvido y que nosotros como depositarios debemos respetar su herencia restituyendo a buen juicio todo lo que esa propia historia merece por el bien de los que la escribieron legítimamente  con sus vidas. Fundamentalmente acontecimientos que quedaron sepultados egoístamente por la injusticia establecida en una sociedad de vencedores.

Esto es lo que Ángel del Rio Sánchez, profesor de antropología social en la Universidad Pablo Olavide realiza a través de sus investigaciones dentro de su pertenencia a grupos de investigación y participación social con los muchos que colabora.

Hoy en este viernes frio de enero y dentro del ciclo de documentales, y al hilo de un tema tan de actualidad como resulta la citada memoria histórica, hemos invitado al profesor Ángel del Rio para que como asesor y participe del documental “Poesía por la memoria”, nos presente a la singular figura de Francisca Adame Hens, dentro de la serie “Hijos de Andalucía”, mujer cordobesa de La Victoria, nacida en 1922, y “medalla de Andalucía 2005” por su gran trabajo silencioso y lleno de humanidad como esposa y madre de presidiarios en una posguerra española en la que los vencidos quedaron como mano de obra esclavizada en la construcción de un canal de riego en beneficio de terratenientes a su vez protectores de un golpismo militar.

Terminada la proyección, que reflejaba fielmente la infame construcción de un canal, llamado hoy de los presos, en el bajo Guadalquivir, 158 kilómetros horadados a pico y pala por más de cinco mil presos del franquismo a partir de 1940 hasta 1962, en la provincia de Sevilla, todos los presentes quedamos sobrecogidos de cómo una mujer ya sexagenaria quiso aprender básicamente a leer y escribir para desarrollar mejor todo el potencial poético que guardaba dentro,  y de esta manera transmitir  como ejemplo vivo todas aquellas vivencias que el hambre y la injusticia le hicieron llevar dentro como purgatorio de ese sufrimiento propio y de los suyos.  En sus poemas nos habla de su familia, de su escuela, de su pueblo y en suma de las experiencias vividas, y cómo no de la libertad.

Hubo más preguntas que respuestas porque cada uno de nosotros, colectivo de presos y voluntarios, que presenciábamos tales declaraciones veíamos en Francisca a nuestras abuelas y madres, también recordamos a esos padres de familias que tuvieron que dejar abandonadas en la peor de las desdichas a sus familias para cumplir la simple condena de ser fieles al ideal de  un régimen democrático establecido en aquellos años previos a nuestra guerra civil.

Hay que señalar que hoy existen zonas del recorrido de dicho canal marcadas oficialmente como lugares de la memoria histórica para valedor recuerdo de generaciones venideras.

La tarde seguía helada, tal cual quedó nuestra sangre después de tanta injusticia recordada.

 

Gracias al profesor Ángel del Rio por su generosa colaboración con nuestra organización Solidarios para el desarrollo.

 

Francisco Carmona – voluntario “Solidarios para el desarrollo”